¿Necesitas liquidez inmediata pero no quieres desprenderte de los activos esenciales de tu empresa? El leaseback o retroleasing puede ser la solución financiera que estás buscando. En esta guía completa te explicamos qué es, cómo funciona paso a paso, cuándo conviene utilizarlo y ejemplos reales de empresas que lo han implementado con éxito.
En Driven Capital nos especializamos en financiamiento para empresas. Ofrecemos servicios de leaseback, rentback, leasing y renting. Nuestro principal objetivo es proporcionar la financiación que tu proyecto necesita.
¿Qué es el leaseback?
El leaseback, también conocido como retroleasing o lease back, es una operación financiera en la que una empresa vende un activo de su propiedad a una entidad financiera y, simultáneamente, firma un contrato de arrendamiento financiero sobre ese mismo bien con opción de recompra.
En términos simples: vendes un activo que ya posees, obtienes liquidez inmediata y sigues usando ese mismo activo pagando una renta mensual, con la posibilidad de recuperar la propiedad al finalizar el contrato.
A diferencia del leasing tradicional, donde buscas adquirir un bien nuevo que no tienes, en el leaseback ya eres propietario del activo y lo que buscas es convertirlo en liquidez sin perder su uso operativo.
Características principales del leaseback
- Venta + Arrendamiento: Operación dual que combina compraventa y arrendamiento financiero
- Liquidez inmediata: Recibes el valor de mercado del activo en efectivo
- Continuidad operativa: Sigues utilizando el bien sin interrupciones en tu actividad
- Opción de recompra: Al finalizar el contrato puedes recuperar la propiedad del activo
- Flexibilidad: Aplicable a bienes muebles, inmuebles e incluso activos intangibles
¿Cómo funciona el leaseback paso a paso?
El proceso de leaseback se desarrolla en tres fases principales:
Paso 1: Valoración y venta del activo
La empresa identifica un activo de su propiedad (maquinaria, inmuebles, vehículos, etc.) que puede convertir en liquidez. Una entidad financiera especializada realiza una valoración del bien según su valor de mercado actual.
Una vez acordado el precio, se formaliza la compraventa y la empresa recibe el dinero. Este pago puede ser del 70% al 100% del valor tasado del activo, según el tipo de bien y las condiciones negociadas.
Paso 2: Contrato de arrendamiento financiero
Inmediatamente después de la venta, ambas partes firman un contrato de arrendamiento financiero (leasing) donde:
- La entidad financiera actúa como arrendadora (propietaria legal del bien)
- Tu empresa se convierte en arrendataria y paga cuotas periódicas (mensuales, trimestrales, etc.)
- El plazo del contrato suele ser de 2 a 10 años, según el tipo de activo
- Las cuotas van amortizando el valor del bien más los intereses correspondientes
Durante este periodo, tu empresa mantiene el uso y disfrute completo del activo, sin interrupciones en su operación diaria.
Paso 3: Finalización y opción de recompra
Al terminar el contrato de arrendamiento, tienes tres opciones:
- Ejercer la opción de compra: Pagas el valor residual (generalmente entre 1% y 15% del precio inicial) y recuperas la propiedad total del bien
- Renovar el contrato: Extiendes el arrendamiento por un periodo adicional con condiciones actualizadas
- Devolver el activo: Entregas el bien a la entidad financiera sin más obligaciones
La mayoría de las empresas optan por ejercer la opción de compra, recuperando así la titularidad del activo una vez superada la necesidad de liquidez.
Leaseback vs Leasing: Diferencias Clave
Aunque ambos son contratos de arrendamiento financiero, existen diferencias fundamentales que debes conocer:
| Característica | Leasing tradicional | Leaseback |
| Propiedad inicial | No eres propietario | Ya eres propietario |
| Objetivo principal | Adquirir un activo nuevo | Obtener liquidez inmediata |
| Titularidad | La financiera desde el inicio | Transfieres y luego recuperas |
| Estado del bien | Generalmente nuevo | Usado (activo en operación) |
| Flujo financiero | Pagas para usar | Recibes dinero y luego pagas renta |
| Impacto en balance | Nuevo activo + pasivo | Reclasificación contable |
¿Cuándo usar leasing y cuándo leaseback?
Usa leasing tradicional cuando:
- Necesitas adquirir equipamiento nuevo que no posees
- Quieres modernizar tu maquinaria o tecnología
- Prefieres evitar la inversión inicial de compra
- Buscas beneficios fiscales en la adquisición de activos
Usa leaseback cuando:
- Ya posees activos con valor significativo
- Necesitas liquidez urgente sin vender definitivamente
- Quieres mantener la operatividad de tu empresa
- Buscas financiación sin afectar tu capacidad de endeudamiento tradicional
- Tienes un ciclo productivo largo antes de generar ingresos
Tipos de leaseback: Cuál se ajusta a tu empresa
1. Leaseback inmobiliario
El leaseback inmobiliario o de bienes raíces es la modalidad más común y de mayor volumen en España. Aplica a edificios corporativos, naves industriales, oficinas, almacenes, locales comerciales y terrenos.
¿Cómo funciona en la práctica?
Una empresa que posee el inmueble donde opera (por ejemplo, una nave industrial de 2.000 m²) lo vende a una sociedad de leasing por su valor de mercado. Recibe el dinero y firma un contrato de arrendamiento para continuar usando las instalaciones pagando una renta mensual.
Ventajas específicas:
- Permite liberar grandes cantidades de capital (inmuebles suelen tener alto valor)
- Las rentas de arrendamiento son deducibles fiscalmente
- No hay interrupción de la actividad comercial
- Mejora los ratios de liquidez en el balance
Caso de uso típico: Cadena de restaurantes con locales en propiedad que necesita capital para abrir nuevas ubicaciones. Mediante leaseback inmobiliario libera el valor de sus locales actuales sin cerrar ninguno.
2. Leaseback de maquinaria industrial
Esta modalidad se centra en equipos de producción, maquinaria pesada, líneas de fabricación, equipos especializados y tecnología industrial.
¿Qué maquinaria califica?
Prácticamente cualquier equipo industrial con valor de reventa: tornos CNC, prensas hidráulicas, equipos de soldadura robotizada, maquinaria agrícola (tractores, cosechadoras), equipos de construcción (excavadoras, grúas), líneas de embotellado o empaquetado.
Proceso de valoración:
La entidad financiera evalúa el estado técnico del equipo, su antigüedad, marca, modelo y valor de mercado secundario. Generalmente se financia entre el 60% y 80% del valor tasado de maquinaria usada.
Ventajas específicas:
- Acceso rápido a liquidez (evaluación más ágil que inmuebles)
- Continúas produciendo sin interrupciones
- Opción de actualizar equipos al finalizar el contrato
- Evitas la depreciación en balance
Caso de uso típico: Empresa manufacturera que necesita capital para materia prima en temporada alta. Convierte sus máquinas principales en liquidez mediante leaseback sin paralizar la producción.
3. Leaseback para vehículos de flota
Aplicable a flotas de vehículos comerciales, camiones de transporte, furgonetas de reparto, automóviles corporativos y vehículos especializados.
¿Cuándo tiene sentido?
Empresas con flotas propias valoradas en más de 50.000€ que enfrentan necesidades temporales de caja. Es especialmente útil en sectores de logística, distribución, transporte de mercancías y servicios de mensajería.
Ventajas específicas:
- Mantiene operativa toda la flota
- Cuotas alineadas con la vida útil del vehículo
- Posibilidad de renovar flota al término del contrato
- Gestión fiscal optimizada
4. Leaseback de activos intangibles
Una modalidad menos conocida pero cada vez más utilizada, que incluye licencias de software, patentes, derechos de propiedad intelectual, marcas registradas y franquicias.
¿Quién lo utiliza?
Empresas tecnológicas, startups con patentes valiosas, compañías farmacéuticas, desarrolladores de software y empresas con marcas consolidadas.
Particularidades:
- Valoración más compleja (requiere tasación especializada)
- Contratos personalizados según el tipo de activo
- Especialmente útil para empresas de base tecnológica
Ventajas del leaseback para tu empresa
Mejora inmediata de la liquidez
La ventaja más evidente es el acceso rápido a capital. Al vender el activo, recibes una inyección de efectivo que puedes destinar a necesidades urgentes: pago a proveedores, nóminas, compra de materia prima, inversiones en marketing o financiación de nuevos proyectos.
Esta liquidez llega sin las limitaciones típicas de un préstamo bancario tradicional. No necesitas presentar garantías adicionales porque el propio bien vendido respalda la operación.
Optimización de recursos empresariales
El leaseback te permite reorientar el capital inmovilizado en activos físicos hacia áreas más productivas de tu negocio. En lugar de tener dinero «congelado» en un edificio o maquinaria, ese capital puede generar retorno en expansión comercial, I+D, captación de clientes o mejora de procesos.
Esta flexibilidad financiera es especialmente valiosa en entornos empresariales dinámicos donde surgen oportunidades de inversión inesperadas.
Flexibilidad operativa total
A diferencia de vender el activo definitivamente, el leaseback te garantiza seguir utilizándolo exactamente como antes. No hay interrupciones, mudanzas, adaptaciones ni pérdida de eficiencia operativa.
Tu equipo continúa trabajando en las mismas instalaciones, con la misma maquinaria, sin siquiera notar el cambio de titularidad. La continuidad del negocio está completamente asegurada.
Beneficios fiscales significativos
Los pagos periódicos del arrendamiento son considerados gastos operativos y, por tanto, deducibles fiscalmente en el Impuesto sobre Sociedades o IRPF. Esto reduce la base imponible y, consecuentemente, la carga tributaria de la empresa.
Además, dependiendo de la jurisdicción y el tipo de empresa:
- Grandes empresas: Pueden aplicar amortización acelerada al 200%
- PYMEs: Hasta el 300% de amortización acelerada en determinados activos
- El IVA de las cuotas de arrendamiento es deducible mensualmente
Mejora del balance general
Al convertir un activo fijo en efectivo, mejoras varios indicadores financieros clave:
- Ratio de liquidez: Aumenta al incrementar el activo circulante
- Fondo de maniobra: Mejora significativamente
- ROA (Return on Assets): Puede optimizarse al reducir activos fijos
Esta mejora en el balance es especialmente valiosa cuando buscas inversores, solicitas otros tipos de financiación o preparas la empresa para una valoración o venta futura.
Reducción de riesgos patrimoniales
Al transferir la titularidad del bien, también transfieres ciertos riesgos asociados:
- Depreciación del activo: La asume el nuevo propietario legal
- Obsolescencia tecnológica: Puedes actualizar al finalizar el contrato
- Costes de mantenimiento mayor: Pueden incluirse en el contrato de arrendamiento
- Riesgo de pérdida de valor: Especialmente relevante en inmuebles o maquinaria especializada
Preservación de líneas de crédito
A diferencia de un préstamo bancario, el leaseback no consume tu capacidad de endeudamiento tradicional. Esto significa que mantienes disponibles tus líneas de crédito, pólizas y otras facilidades bancarias para necesidades operativas del día a día.
Esta ventaja es crucial para empresas que necesitan mantener flexibilidad financiera para imprevistos o fluctuaciones estacionales.
¿Cuándo conviene el leaseback? (Y cuándo NO)
Situaciones ideales para usar leaseback
1. Fondo de maniobra negativo persistente
Si tu empresa tiene dificultades recurrentes para cubrir obligaciones a corto plazo (proveedores, nóminas, impuestos) pero posee activos valiosos, el leaseback puede restaurar el equilibrio financiero sin afectar la operación.
2. Ciclos productivos largos
Empresas agrícolas, constructoras, desarrolladores inmobiliarios o proyectos de ingeniería con ciclos de 6-18 meses entre inversión e ingresos. El leaseback proporciona el oxígeno financiero necesario hasta que lleguen los cobros.
3. Oportunidades de expansión
Cuando surge una oportunidad de negocio (nueva ubicación, adquisición de competidor, licitación importante) pero no tienes la liquidez disponible, el leaseback te permite aprovecharla sin perder tiempo en procesos de financiación tradicionales.
4. Reestructuración de deuda
Empresas con múltiples préstamos a corto plazo con tipos de interés altos pueden usar leaseback para consolidar deuda, reducir cuotas mensuales y mejorar su estructura financiera.
5. Proyectos de inversión en activos productivos
Necesitas renovar tecnología, comprar nueva maquinaria o ampliar instalaciones, pero tu capacidad de endeudamiento está comprometida. El leaseback libera capital sin recurrir a préstamos adicionales.
Cuándo NO es recomendable el leaseback
1. Necesidades de liquidez muy cortas (menos de 3 meses)
Si solo necesitas cubrir un pico puntual de tesorería, un descuento de pagarés, línea de crédito o anticipo de facturas será más eficiente y económico que iniciar un proceso de leaseback.
2. Activos en clara revalorización
Si posees un inmueble en una zona de alta revalorización urbanística o maquinaria muy especializada que aumenta su valor, renunciar temporalmente a la titularidad puede significar perder una oportunidad de ganancia patrimonial.
3. Costes superiores a alternativas disponibles
Compara siempre: si las cuotas del leaseback resultan significativamente más caras que un préstamo bancario tradicional al que puedes acceder, evalúa detenidamente cuál es la mejor opción considerando el coste total de la financiación.
4. Activos esenciales con riesgo de pérdida
Si existe algún riesgo de no poder cumplir con las cuotas del arrendamiento, podrías perder el activo definitivamente. En estos casos, considera alternativas con menor riesgo patrimonial.
5. Empresa en situación financiera muy deteriorada
Las entidades de leaseback buscan empresas viables con problemas temporales de liquidez. Si la situación financiera es crítica o insostenible, probablemente necesites un plan de reestructuración integral antes que un leaseback.
Criterios de decisión: Test rápido
Responde estas preguntas para saber si el leaseback es adecuado para tu caso:
- ¿Posees activos con valor superior a 50.000€?
- ¿Necesitas liquidez por más de 6 meses?
- ¿Tu problema es de liquidez, no de rentabilidad?
- ¿El activo es esencial para tu operación diaria?
- ¿Puedes asumir cuotas mensuales predecibles?
- ¿Tu empresa es viable a medio plazo?
Si has respondido SÍ a 4 o más preguntas, el leaseback puede ser una excelente opción para tu empresa.
Ejemplos reales de leaseback
Ejemplo 1: Empresa agroindustrial – Leaseback de maquinaria
Situación inicial:
Una empresa agrícola mediana está en pleno proceso de siembra y cosecha de trigo en Castilla y León. Como todas las agroindustriales, no recibe ingresos todo el año, solo cuando vende la cosecha (generalmente en agosto-septiembre). Sin embargo, tiene gastos corrientes constantes: nóminas de 12 trabajadores fijos, compra de semilla certificada, fertilizantes, gasoil para maquinaria, mantenimiento de instalaciones y seguros.
La temporada de cosecha puede durar 8-9 meses desde la preparación del terreno hasta la venta del grano. Durante ese periodo, la empresa necesita aproximadamente 180.000€ para cubrir todos los gastos operativos.
Activos disponibles:
La empresa posee:
- 2 tractores John Deere de alta potencia (valor: 120.000€)
- 1 cosechadora combinada (valor: 90.000€)
- Instalaciones de almacenaje (valor: 150.000€)
Solución mediante leaseback:
La empresa contacta con una entidad financiera especializada y acuerdan un leaseback sobre:
- Los 2 tractores: 90.000€ (75% del valor de mercado)
- La cosechadora: 70.000€ (78% del valor)
- Total recibido: 160.000€ en liquidez inmediata
Condiciones del contrato:
- Plazo: 5 años
- Cuota mensual: 3.200€ (incluye principal + intereses al 6% TAE)
- Valor residual final: 12.000€ (7.5% del total)
- La empresa continúa usando toda la maquinaria sin interrupciones
Resultado:
Con los 160.000€ en liquidez, la empresa cubre sin problemas todos los gastos de la temporada. En septiembre, tras la venta de la cosecha, tiene ingresos suficientes para pagar cómodamente las cuotas mensuales. Al finalizar los 5 años, ejercerá la opción de compra y recuperará la propiedad total de la maquinaria.
Ejemplo 2: Cadena de restaurantes – Leaseback inmobiliario
Situación inicial:
Una cadena de restaurantes con 4 locales en Madrid lleva 8 años operando exitosamente. Tres de sus restaurantes están en locales propios (comprados cuando empezó el negocio), con un valor actual de mercado de 800.000€ en total.
La empresa identifica una oportunidad excelente: un local disponible en una zona premium que podría duplicar sus ingresos actuales. El traspaso cuesta 250.000€ y necesita otros 100.000€ para equipamiento y reforma.
Problema:
La empresa no tiene 350.000€ líquidos disponibles y los bancos le ofrecen préstamos con garantías adicionales que no puede aportar. Además, no quiere comprometer toda su capacidad de endeudamiento.
Solución mediante leaseback inmobiliario:
Decide hacer leaseback sobre 2 de sus 3 locales en propiedad:
- Local A (barrio Salamanca): Valor 350.000€ → Recibe 330.000€
- Local B (Chamberí): Valor 280.000€ → Recibe 260.000€
- Total recibido: 590.000€
Condiciones del contrato:
- Plazo: 10 años
- Renta mensual total: 5.800€ por ambos locales
- Al finalizar, opción de compra por 59.000€ (10% del total)
- Los restaurantes siguen operando normalmente
Resultado:
Con 590.000€ en caja:
- Invierte 350.000€ en el nuevo local premium
- Reserva 150.000€ para marketing y capital circulante
- Mantiene 90.000€ como colchón de seguridad
El nuevo restaurante genera 45.000€ adicionales mensuales. Las rentas del leaseback (5.800€) son perfectamente asumibles y fiscalmente deducibles. En 10 años recuperará la propiedad de ambos locales.
Ejemplo 3: Empresa de logística – Leaseback de flota
Situación inicial:
Una empresa de transporte y distribución con 15 años de antigüedad posee una flota propia de 20 camiones rígidos y furgonetas valorada en 450.000€. Opera principalmente con clientes del sector retail, con picos de facturación en Navidad y rebajas de enero.
Durante los meses de febrero a junio, la facturación cae un 40% pero los costes fijos (nóminas de 18 conductores, seguros, mantenimiento) se mantienen. Históricamente han cubierto estos meses con una línea de crédito, pero este año el banco no la ha renovado debido a cambios en su política de riesgos.
Necesidad:
Cubrir 5 meses de déficit de tesorería (aproximadamente 80.000€) hasta que llegue la siguiente temporada alta.
Solución mediante leaseback de flota:
Acuerda con una financiera especializada en vehículos industriales:
- Leaseback sobre 8 de sus 20 vehículos (los más nuevos)
- Valor total: 180.000€ → Recibe 150.000€ (83%)
Condiciones:
- Plazo: 4 años
- Cuota mensual: 3.750€
- Valor residual: 15.000€
- Mantenimiento incluido en el contrato (ventaja adicional)
Resultado:
Con 150.000€ cubre sin problemas los 5 meses de temporada baja. Cuando llega la campaña de Navidad, recupera su nivel de facturación normal y las cuotas son fácilmente asumibles. Además, el mantenimiento incluido le ahorra costes adicionales. Al finalizar el contrato, recupera la titularidad de los vehículos o puede renovar la flota.
Aspectos contables y fiscales del leaseback
Tratamiento contable
Cuando realizas una operación de leaseback, contablemente se producen varios movimientos:
En el momento de la venta:
- El activo se reclasifica (no desaparece del balance)
- Se registra la deuda como pasivo financiero
- No se reconoce beneficio por la venta
Durante el contrato:
- Las cuotas se dividen entre: amortización del principal (reduce pasivo) e intereses (gasto financiero deducible)
- Puedes seguir amortizando el bien fiscalmente
- Mejora tu fondo de maniobra
Ventajas fiscales
Deducibilidad de cuotas: Las rentas del arrendamiento son gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades (IS) o IRPF si eres autónomo.
Amortización acelerada: Según la ley de contratos de leasing:
- Empresas grandes: hasta 200% de amortización
- PYMEs: hasta 300% de amortización
IVA deducible:
- IVA de la venta inicial: Se liquida en la operación
- IVA de las cuotas: Deducible mensualmente como cualquier gasto operativo
Impacto en ratios fiscales: Mejora indicadores que bancos e inversores evalúan: ROE, ROA, ratios de liquidez y solvencia.
Preguntas frecuentes sobre leaseback
¿Qué es el leaseback en términos simples?
Es vender un activo de tu propiedad a una entidad financiera, recibir dinero por esa venta y seguir usando ese activo pagando una renta mensual, con la posibilidad de recuperarlo en el futuro.
¿Cuánto se puede financiar con leaseback?
Generalmente entre el 60% y 100% del valor de mercado del activo, dependiendo del tipo de bien. Inmuebles suelen financiarse al 85-95%, maquinaria al 70-80%, y vehículos al 75-85%.
¿El leaseback afecta mi capacidad de endeudamiento?
Técnicamente sí se registra como pasivo financiero, pero muchas entidades lo valoran positivamente porque has mejorado tu liquidez. Además, no consume líneas de crédito bancarias tradicionales.
¿Cuánto tiempo dura un contrato de leaseback?
Depende del tipo de activo:
- Maquinaria: 2-7 años
- Vehículos: 3-5 años
- Inmuebles: 5-15 años
- Activos intangibles: 3-10 años (según vida útil)
¿Qué diferencia hay entre leaseback y vender el activo directamente?
Al vender directamente pierdes el activo inmediatamente y no puedes recuperarlo. Con leaseback mantienes su uso operativo y tienes opción de recomprarlo en condiciones pactadas de antemano.
¿Es mejor leaseback o un préstamo hipotecario?
Depende de tu situación:
- Leaseback: Más rápido, más flexible, sin garantías adicionales, pero puede ser algo más caro
- Hipoteca: Generalmente más económica, pero más lenta, requiere garantías y consume capacidad de endeudamiento
¿Qué pasa si el activo se deprecia durante el contrato?
El riesgo de depreciación lo asume la entidad financiera (propietaria legal). Tú pagas las cuotas acordadas independientemente de la evolución del valor de mercado del bien.
Conclusión: ¿Es el leaseback adecuado para tu empresa?
El leaseback es una herramienta financiera potente que permite a las empresas acceder a liquidez inmediata sin renunciar al uso de sus activos productivos. Es especialmente útil cuando:
- Tienes activos valiosos en balance pero necesitas efectivo
- No quieres comprometer tu capacidad de endeudamiento tradicional
- Necesitas mantener la continuidad operativa sin interrupciones
- Buscas una solución a medio plazo (no un parche de 30 días)
Sin embargo, no es una solución mágica. Debes evaluar cuidadosamente si el coste total de la operación compensa frente a otras alternativas, y asegurarte de que tu empresa puede asumir las cuotas mensuales sin comprometer su viabilidad.
En Driven Capital nos especializamos en operaciones de leaseback para empresas de todos los sectores. Analizamos tu caso particular, valoramos tus activos y diseñamos una solución de financiación ajustada a tus necesidades reales.
Si estás considerando el leaseback como opción de financiación, contacta con nuestro equipo para una valoración inicial sin compromiso. Te ayudaremos a determinar si es la mejor opción para tu situación específica y te guiaremos en todo el proceso.