Las finanzas empresariales constituyen un gran desafío, especialmente al necesitar adquirir liquidez y mantener un flujo de efectivo adecuado.
Existen diversos tipos de soluciones financieras para adquirir efectivo y garantizar un funcionamiento adecuado de tu empresa. En este artículo vamos a centrarnos en las principales diferencias entre factoring y confirming, que son dos de las soluciones financieras más demandadas en la actualidad.
Qué es el factoring
El factoring es una herramienta financiera que permite que las empresas adquieran capital de forma inmediata. A través de un tercero (normalmente una entidad bancaria) consigue el pago por adelantado de las facturas, ya que es dicha entidad financiera la que adelanta esos fondos para que consigas la liquidez, reduciendo así los riesgos de impago de las mismas.
Tipos de factoring
Existen diferentes tipos de factoring según quién asuma el riesgo de impago:
Factoring sin recurso: en caso de impago por parte del cliente, la entidad es la encargada de asumir el riesgo. Este tipo es el que más demandan las pequeñas y medianas empresas, ya que asegura la máxima protección frente al impago.
Factoring con recurso: en caso de impago por parte del cliente, la entidad financiera no se hace responsable ni del impago ni del riesgo de la transacción, solamente se ocupa de la financiación y la gestión del cobro. Suelen adherirse a este tipo de factoring aquellas empresas que no quieren pagar una comisión extra, ya que conocen la solvencia de sus clientes.
Qué es el confirming
Al igual que el anterior, el confirming se trata de un instrumento de financiación orientado a los proveedores de la empresa. La empresa no obtiene liquidez, sino que cede la gestión del pago a un tercero (una entidad) que se encarga de abonar la factura a dichos proveedores. Si quieres saber más sobre el confirming de proveedores, visita nuestro artículo: Confirming: La guía definitiva para optimizar el pago a proveedores.
Principales diferencias entre factoring y confirming
Aunque ya hemos explicado brevemente cada uno de estos instrumentos de financiación, vamos a ver más en contraste las principales diferencias entre factoring y confirming:
A quién va dirigido
La principal diferencia que debemos tener en cuenta es la función de cada una de ellas. Recuerda que el factoring se realiza únicamente sobre los proveedores y el factoring sobre los clientes.
Responsabilidad de cobro
En el factoring, la persona responsable del cobro y del impago es la entidad financiera o bancaria, mientras que en el caso del confirming, es la empresa que contrata el servicio, ya que en este caso la entidad financiera solo facilita el proceso.
Costes
En el caso del confirming, los costes a tener en cuenta son los intereses y las comisiones por los anticipos de las facturas a los proveedores. No obstante, en el caso del factoring, dichas comisiones y gastos son debido a la gestión y la exoneración de responsabilidad en caso de impago.
Simplicidad administrativa
Ambos tipos de financiación reducen la carga de trabajo administrativo, el confirming deja que la entidad procese las órdenes de pago, y en el factoring, la entidad también se encarga del proceso de este papeleo.
Liquidez inmediata
Los beneficiarios de la liquidez inmediata son diferentes: la empresa que vende sus facturas es el principal beneficiario en el caso del factoring, y los proveedores en el caso del confirming.
Mejora de relaciones
En este caso, el confirming es el único que se beneficia de una gran negociación con los proveedores al ofrecer la opción de cobrar de forma anticipada las facturas.
Ventajas del confirming y el factoring
Aunque hemos observado que son grandes aliados para aquellas empresas que necesitan gestionar sus pagos y cobros, presentan algunas desventajas:
Desventajas del factoring
La principal desventaja es el alto coste, ya que contratar estos servicios supone añadir un extra a los gastos de la empresa, por lo que si ya estábamos en una situación complicada en términos económicos, puede aumentar nuestra situación.
Desventajas del confirming
El principal inconveniente de este tipo de instrumento de financiación es que la empresa pierde el control con respecto a los pagos. Del mismo modo, algunos de estos contratos implican algunas condiciones extra a los negocios, por lo que debemos leer con detalle los contratos antes de tomar una decisión.
Conclusión
Como puedes ver, ambas opciones son adecuadas para las empresas a la hora de gestionar sus pagos y cobros. Para conocer qué opción es mejor para nuestro negocio, en Driven Capital tenemos un equipo especializado que a través de un análisis detallado de tu negocio podrá indicarte qué es lo que realmente necesita tu empresa si un factoring con recurso y sin recurso o un confirming.
De esta forma, podrás adherirte a una solución a medida y consultar todos los términos y condiciones del contrato para evitar sobresaltos en el futuro, y centrarte en lo que realmente necesita tu empresa.